Se marcha la dignidad

Se marcha la dignidad - internet

Desde que estoy aquí en España he corroborado dos grandes similitudes con México. La primera es que el pueblo en general es digno, luchador y solidario. Y la segunda es que los políticos (la mayoría, casi todos) son: miserables, crueles, mezquinos, y les importa una mierda la gente a la que gobiernan, porque su aspiración es tergiversar las cosas al punto que sea imposible hacer cambios y mejoras para así, frente al ciudadano, poder culpar al sistema o al tiempo de su indiferencia. ¿Es simplista mi juicio? Claro que sí, porque se reduce a lo evidente. No he visto ni un político (bueno sí… a Mujica) que se baje su salario por lo menos un 60%, ni aquí, ni en México. No he visto ni un solo político, que trabaje ocho horas de lunes a sábado cobrando lo mismo que un obrero, y no he visto a ninguno atendiendo sus problemas de salud en la sanidad pública. No hay necesidad de seguir numerando las pruebas, las aquí expuestas son más que convincentes.

La marcha por la dignidad, que me alegra que haya sucedido, quedará guardada y empolvada en la caja donde se guardan todas las marchas. ¿Por qué?  por la misma razón que en México, mientras haya una élite que le interese seguir siendo eso, no hay cambio significativo posible, solo el cambio personal, la desobediencia civil, la lucha diaria, pero en serio. La marcha por la dignidad no era digna por tener ese nombre, era digna porque marchaban mujeres y hombres dignos que le decían a los que toman decisiones que son una mierda, porque lo son.

Augusto Metztli.

 

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.