Arquetipo

Florentino -individuo perteneciente a una especie que habría que descabezar de una vez por todas- está acostumbrado a hacer lo que le da la gana y cuando no puede le sale por la boca el verdadero hombre que lleva dentro. Las mujeres, según él, no saben -ni deberían- de muchas cosas, por ejemplo, de fútbol. Periodistas hay mejores y peores, como zapateros o ingenieros, pero poner en duda la profesionalidad de alguien por el hecho de ser mujer revela la misoginia y el machismo que se esconden debajo de un carísimo traje hecho a medida. Es un déspota, un tirano, un personaje arquetípico de otra época en la que había que cultivar unos valores discriminatorios, en la que había que ser escaparatista para colocar a la familia perfecta en la vitrina y siempre lista para la foto, en la que todo estaba dispuesto para la trasmisión del poder de macho a macho. Son unos mierdas con mucho dinero e influencia, unos pesados que nos están recordando constantemente que si tenemos un trabajo, una profesión, una vida, en fin, que si respiramos, es gracias a ellos. Y nos advierten, con un tono solemne y amenazador de paternalismo, que nos pueden pisar en cualquier momento; destruirnos, así, sin más si los cuestionamos.

Fernando Prado.

*¿Te gustó el artículo y la ilustración? ¿Nos apoyas con 2$, 5$ ó 10$ al mes en patreon? o también puedes hacerlo en Ko-fi a partir de 3€. Llevamos más de doce años ilustrando la actualidad. GRACIAS

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.