Memoria viva

Boreal-memoriaViva

Ya se acerca el 1 de noviembre, el día en el que nuestros siempre recordados difuntos vendrán a visitarnos a todos, tal como lo hacen puntualmente cada año. En México hace tiempo que están preparándoles la bienvenida. En el ambiente ya se respira el olor de la flor de cempasúchil y en los mercados abundan el meloso dulce de calabaza, las calaveras en todas sus formas, colores y sabores; las calacas de cartón; el colorido papel picado y alguna que otra bruja desorientada entre telarañas ajenas y pobres calabazas despatriadas.

Las ánimas acudirán puntuales a visitar a sus seres queridos y se encontrarán con las ofrendas que con tanto amor les han preparado. No vendrán a jalarnos las patas, ni vendrán convertidos en zombis. No viajan en escoba, ni son fantasmas. Vendrán a compartir con nosotros la comida, la alegría y el amor por esa vida que nos dio la oportunidad de conocerlos. Somos lo que somos ahora gracias a su paso por este mundo. Así que lo que sentimos al recordarlos no es miedo, ni terror, ni espanto, sino puritito amor.

A algunas ánimas les tocará hacer un viaje mucho más largo, pues tendrán que desplazarse hasta allá a donde la vida haya movido a sus deudos, incluso fuera de las fronteras de su país de origen. Y aunque el trayecto sea largo, tenemos la certeza de que todos ellos acudirán a nuestro llamado, de que encontrarán el camino y de que llegarán a tiempo, porque la invitación es poderosa y nos nace directamente desde la memoria y desde el corazón.

Lola Zavala.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s