Viendo el miedo que muchos políticos tienen a un referéndum empiezo a pensar que las respuestas deben ser el peor enemigo de cualquiera, un monstruo con los dientes muy afilados y mucha sed.
No vaya a ser que les digan en un papel lo que no tienen que escuchar dentro de una pantalla de plasma (hablando de muros).
Ana Ferrer.

