Indiferencia

indiferencia

Populismo, ha sido la palabra elegida por la Fundéu -Fundación del Español Urgente– como la palabra del año 2016. Según la RAE, es la tendencia política que pretende atraerse a las clases populares.

Con las palabras pasa lo mismo que con las modas, es decir, cuando una palabra está en boca de todos acaba produciendo hastío, incluso hasta se vuelve malsonante. Las modas y sus estridencias terminan aburriendo cuando todo el mundo viste de la misma manera y, lo que pudo ser visionario en un principio acaba siendo ridículo.

En el imaginario colectivo la palabra populismo se relaciona inmediatamente con Hugo Chávez y la llamada revolución bolivariana y, por extensión, con algunos partidos o políticos de la izquierda alternativa, o nueva izquierda o como la queráis llamar. Francamente, es una palabra que me aburre hasta el infinito. Donald Trump es populista, dicen, pero como el tío es un empresario multimillonario, de piel naranja y cabello rubio, misógino, racista y homofóbo no nos lo acabamos de creer. Un tío normal, vaya, de los de toda la vida.

En la España del servilismo -sí, aún existe ese país- los señores siempre son el ejemplo a seguir. Todos queremos ser Botín, Ortega, Gil, Oubiña. ¿Y por qué no ser simplemente nosotros mismos a pesar del riesgo que conlleva?

Si tuviera que elegir la palabra del año 2016 sería, sin duda, indiferencia. Según la RAE, indiferencia es el estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado. ¿Existe una palabra mejor para definir a las sociedades española y europea? Pues eso, que pasamos de todo. Nos da igual lo que ocurre a cientos o miles de kilómetros, pero cuando los dramas y tragedias de otras personas llaman a nuestras puertas enseguida nos sentimos amenazados. Cerremos las fronteras, encerrémonos en nosotros mismos y expulsemos a los que vienen soñando con una vida digna; las miles de personas que malviven con el barro hasta las rodillas y ateridas de frío aquí al lado, en Turquía o en algún rincón olvidado de la vieja y pequeña Europa -la misma Europa en la que tú vives- van a cargarse nuestro estado del bienestar. Así pues, construyamos muros.

Europa ha girado definitivamente hacia la derecha. Deberíamos esforzarnos más en explicar que Le Pen, Wilders – por poner solo algunos ejemplos- y otros políticos de ideologías peligrosas también son populistas.

El 2017 amaneció con una masacre en una discoteca de Estambul a la que apenas se dio cobertura. ¿Y si hubiera ocurrido en Roma, Touluse, Estocolmo o Barcelona?

Feliz año nuevo.

Fernando Prado.

*¿NOS APOYAS CON 2$, 5$ ó 10$ al mes? Llevamos más de dos años ilustrando la actualidad, queremos dar un nuevo salto en nuestro proyecto y comenzar a recibir un pago mensual por lo que hacemos. Nuestra primera meta son 100$ al mes a repartir proporcionalmente entre lxs ilustradorxs que hacemos Boreal semana a semana. GRACIAS 🙂

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s