Mil ojos

MILOJOS

Generalmente nos molesta que nos miren; sí, nos incomoda que nos observen. A no ser que tengamos una tendencia al exhibicionismo, procuramos mantener nuestra intimidad, pasar desapercibidos y sin dejar huella. Vivimos en un mundo lleno de cámaras en el que guardar un secreto se convierte en toda una proeza; llegamos a pensar que la tecnología nos hace más libres, pero puede que sea todo lo contrario, es decir, que cuanto más al alcance esté la tecnología menos libres seremos porque nos enganchamos a la inmediatez, nos volvemos dependientes del aquí y ahora. Nuestra ansiedad crece sin parar.

Todo lo vomitamos a la red. Necesitamos compartir todo a cada momento a través de las redes sociales y hemos dejado de ser conscientes de que ya hemos perdido -puede que para siempre- nuestro propio espacio. Nuestra intimidad flota en el ciberespacio y está al acceso de cualquiera. Lo saben todo sobre nosotros: qué comemos, con quién hablamos, nuestros gustos, si estamos de buen o de mal humor, si estamos enamorados, a qué hora llegamos a casa, cuándo tiramos de la cisterna, si nos medicamos, cuántas veces practicamos el sexo. No podemos escondernos, miles de ojos nos observan cada día. Ahora mismo puede que haya una persona en algún lugar del mundo que esté leyendo estas líneas mientras las escribo. Qué chungo, ¿no?

Sin embargo, a mi me preocupan más los cotillas de toda la vida que cualquier servicio de inteligencia, brigada policial o hacker. Según la RAE, un cotilla es una “persona amiga de chismes y cuentos”. Todos comentamos la vida de los demás, pero hay personas que llegan a ser verdaderamente nocivas y peligrosas, son aquellas que te juzgan sin más, hagas lo que hagas cómo, cuándo, dónde y con quién lo hagas.

El cotilleo es algo cuyas raíces se han enterrado cientos de metros bajo tierra en la sociedad española. Sólo si consigues que no te importe lo que digan o piensen de ti serás un poquito más libre en una sociedad tan canalla.

Señoras y señores, pasen y vean; disfruten, ríanse, sorpréndanse. Me importa un carajo.

Fernando Prado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s